miércoles, 8 de enero de 2014

Láser rojo RedMagic a fondo by RamonMas


Desde Limoncello Digital analizamos a fondo, el puntero láser rojo de 300mW, modelo RedMagic de Torlaser. Todas las fotos del autor.



Es un láser portable que emite luz en la banda de los 650 nanómetros, es decir, en color rojo; y dada su elevada potencia, (es el láser rojo más potente que ofrece Torlaser) tiene un gran poder de quemadura y concentración de calor. Ideal para usarlo en exteriores, en fiestas para efectos visuales (dado su cabezal caleidoscópico incorporado) y experimentos de quemado.

Además, como ya iremos viendo en el análisis, se puede reducir su tamaño un 25%, lo que permite llevarlo cómodamente en el bolsillo. Y si a todo ello, le unimos un precio razonable, podemos afirmar que es un puntero láser altamente recomendable a todo aficionado al láser.

Características y equipamiento.

Longitud de Onda: 650nm - Color: rojo
Potencia real: 300mW - Clase: IIIB
Alcance: 3 - 5 km.
Caleidoscopio para efectos estrellados.
Regulador que permite desenfocar el haz para hacerlo más grueso.
Alimentación mediante batería recargable de 3000mAh. que permite más de una hora de autonomía.
Material: aluminio anodizado.
Peso: 110 gramos.
Medidas: 160mm X 25mm.

Se suministra con los elementos siguientes:
- Puntero láser, -batería recargable, -cargador, -cabezal caleidoscópico, -correa de sujeción, -2 llaves para cierre de seguridad, -Gafas de protección, y -Manual.


(disección de todos los componentes del puntero.)

En la fotografía superior se observa en detalle todos los elementos del puntero. El caleidoscopio es la pieza de la parte superior izquierda, que se enrosca en el cabezal que se encuentra a continuación.



Dentro de ese cabezal se halla la lente enfocadora del haz. Seguidamente y en el centro de la fotografía, el cuerpo principal del puntero. En su extremo izquierdo se ve la pieza dorada donde se aloja el diodo que emite la luz roja, y en el centro del tubo se aprecia el botón pulsador del haz.

Encima del cuerpo principal se observa el tubo extensor que da cabida a la batería suministrada, que se cierra con la pieza que aparece abajo a la derecha y que por su parte posterior lleva una cerradura para accionar la llave de seguridad, que no aparece en la fotografía.

Si quisiéramos usar el modo compacto, tendríamos que insertar la batería azul que aparece en la fotografía, (no suministrada) de 3,7v  y 1200 mAh, desenroscando el tubo extensor, y pasaría a tener un tamaño de sólo 125mm. de longitud, (35mm. menos) por lo que lo podríamos llevarlo de forma discreta en cualquier bolsillo.

Aunque hay que decir, que con la batería de 1200 mAh., lógicamente la autonomía se ve penalizada, pasando a ser de entre 20 a 30 minutos, casi tres veces menos que con la batería de origen de 3000mAh.

 (modo compacto)


(Detalle de la lente enfocadora del haz. Encima de esta pieza va enroscado el caleidoscopio.)

 

(Detalle del diodo, apagado y encendido.)

En las dos fotografías superiores se puede ver el detalle del diodo ubicado en el interior del cabezal del puntero. La construcción de este diodo se ve mucho más simple que la de otros punteros láser de colores verdes o azules, que usan el sistema DPSS (Diodo bombeado de estado sólido), con inclusión de lentes que modifican la luz infrarroja, al hacerla pasar por cristales dopados para convertirlas en los colores finales.

(Vista de conjunto. De izquierda a derecha: Cuerpo principal con detalle del diodo, cabezal que lleva la lente enfocadora y caleidoscopio.)


Uso del Caleidoscopio

La primera prueba que le hicimos al láser, después de hacer la carga completa a la batería, fue ver qué efectos se podían obtener con el uso del caleidoscopio. La verdad es que resultó una grata sorpresa, por las bonitas combinaciones y los efectos de luces que produce en una habitación a oscuras, conforme vamos girando con la mano la rueda del caleidoscopio.

 
 


Prueba nocturna en exteriores

Después de usar el caleidoscopio, lo desenroscamos del cabezal, para probar el láser bajo un cielo estrellado y extremadamente frío (apenas un grado sobre cero y sin nada de humedad en el ambiente).
Antes de comentar las siguientes fotografías, quería recordar algunos detalles sobre la visibilidad de los diferentes colores de los láseres y como responde el ojo humano a la gama de colores en el espectro visible.

El ojo humano tiene la mayor sensibilidad al color verde y amarillo, colores que se encuentran en la zona media del espectro visible. A un extremo del espectro se encuentra el azul y violeta (el ultravioleta es invisible) y al otro extremo del espectro se encuentra el naranja y el rojo, (el infrarrojo es invisible a nuestros ojos).  Por lo tanto, a igualdad de potencia, siempre será mucho más visible el haz de un láser verde que el de cualquier otro color. Y el haz rojo, al ser un color situado en el extremo del espectro visible, es siempre difícil de visualizar.

El grado de humedad en el ambiente, también es un dato importante que afecta a la visión del haz. En lugares de costa, cerca de ríos o lagos, la humedad relativa del aire, puede llegar a ser de un 80-90%, por lo que la dispersión de las gotas de agua, produce un realce en la visión del haz del láser. Mientras que en lugares con una humedad relativa del 30-40% la visión del haz se ve penalizada.
Por otro lado, en fotografía, la exposición prolongada en las tomas nocturnas, puede producir un efecto de sobre exposición que falsea la realidad. Puesto que la fotografía acumula luz, casi de forma proporcional al tiempo de exposición, la sobre exposición puede producir bellas fotografías pero que no representan la realidad que nuestros ojos perciben. Esto se ve claramente en la fotografía siguiente con una exposición de 30 segundos. Las estrellas del cielo se aprecian casi como se ven a simple vista, pero sin embargo el haz del láser queda impresionado mucho más fuerte de lo que el ojo percibe en realidad.

 (Haz del RedMagic surcando el firmamento.)

Entonces ¿Cómo se ve en realidad el haz de este puntero láser? La respuesta es algo subjetiva y pasa por probar diferentes tiempos de exposición y comparar con la visión in situ del haz, y dar por buena aquella fotografía que más se aproxime a la visión que percibe nuestro ojo. El resultado podría ser este:


(percepción real del haz. Exposición de 6 segundos.)

La diferencia con la anterior fotografía resulta notable. Y esto hace evidente de que las fotografías nos pueden engañar en nuestra percepción de la realidad. También ocurre lo mismo en las grabaciones de video. Los sensores de las cámaras son sensibles incluso al infrarrojo, zonas del espectro invisibles para el ojo, pero que quedan impresionadas en la grabación.

También mencionar que las condiciones de oscuridad del lugar donde se han realizado las pruebas son excepcionales, ya que es un núcleo urbano rural, que no tiene contaminación lumínica, alejado muchos kilómetros de las grandes ciudades y es un lugar donde existe un observatorio astronómico amateur.

De noche, pero con algo de luz ambiente, es más difícil percibir el haz. Para verlo con más facilidad, un truco es mirar por detrás pero cerca del eje óptico, como si apuntáramos con un rifle, entonces será mucho más fácil visualizarlo.

Debido a las bajas temperaturas en el momento de la prueba, lo tuvimos encendido durante varios minutos seguidos, sin que hubiera problema alguno de calentamiento y el haz que producía era perfectamente estable.  En verano, será mejor seguir las indicaciones del manual y no tenerlo encendido más de 30 segundos seguidos, dejándolo enfriar otros tantos.

Como queda patente por lo que llevamos visto, el único aspecto negativo del láser, pero no de este láser en concreto, sino de todos los láseres rojos en general, es su poca visibilidad del haz. Por lo que no sería recomendable para aquellos aficionados que quieran como objetivo principal tener un láser con una haz muy visible.


Experimentos de quemado

Sin embargo, el punto fuerte de este láser es su gran potencia, pudiendo quemar bolsas de plástico, piel, explotar globos, cortar cinta adhesiva, encender cerillas, cigarros, quemar papel, plástico duro, cartón y otras muchas más cosas que se nos ocurran.

Para los experimentos de quemado, es imprescindible usar las gafas de protección suministradas.  Aunque su acabado es bastante flojo, (parecen de bazar de todo a un euro), cumplen con su cometido a la perfección.


(Gafas de protección para el láser rojo, con el RedMagic detrás) 

La elevada potencia de este láser hace que las reflexiones del haz, o la visión directa del punto, quemando objetos a corta distancia, pueda resultar muy peligroso para nuestros ojos, por lo que siempre hay que llevar las gafas de protección puestas, para prevenir cualquier tipo de lesión ocular.
Quemando plásticos

Un ejemplo sencillo es usar el plástico oscuro donde se insertan los CD's en su caja. Con sólo unos segundos de encendido, perfora el plástico con suma facilidad, como se puede comprobar en las fotos.


 

(Quemando plástico.)
 
Encendiendo cerillas

A la hora de encender cerillas, hay que desenfocar ligeramente el regulador, hasta encontrar el punto de intersección del haz, (al desenfoncar el rayo, en lugar de ser aparentemente paralelo, toma forma de "x" alargada, tiendo el máximo poder de calor, en la zona más fina del haz, en este caso, a unos 15 centímetros del cabezal), donde la concentración de calor será máxima. En ese punto colocamos la cerilla. En décimas de segundo, la cerilla comienza a arder. Se puede ver en el siguiente vídeo:





RESUMEN.

Puntos a favor:
     - Gran potencia y elevado poder de quemado.
     - Caleidoscopio bien diseñado, integrado en el cabezal.
     - Modo compacto para llevarlo discretamente. 

Puntos en contra:
     - El acabado de las gafas de protección, desentona con la calidad del láser, aunque cumplen bien con su cometido.


Si queréis más información sobre este láser, o toda una amplísima gama de láseres y complementos, podéis encontrarla en TorLaser, visitando su página web: http://torlaser.com/es/

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