viernes, 20 de septiembre de 2013

Punteros Láser. Todo lo que necesitas saber para su buen uso y disfrute. (3ª parte) por RamonMas

                                            Color, Potencia y Clasificación: las tres claves

Color.

El 'nanómetro' es la unidad de longitud que equivale a una mil millonésima parte de un metro.
Comúnmente se utiliza para medir la longitud de onda de la radiación ultravioleta, radiación infrarroja y la luz. El símbolo del nanómetro es nm.

Los punteros láser, obviamente, debido a su función emiten siempre en el rango visible gran parte de su haz, aunque dependiendo de la calidad del láser esta parte será mayor o menor.
El color del haz de un láser se determina por la longitud de onda de la luz emitida por el diodo láser del puntero.

-Longitudes de onda más comunes en los punteros láser:


•405nm: Color violeta, junto al color rojo los menos visibles para el ojo humano.
•445nm: Color azul, bastante visible sobre todo a cortas distancias.
•532nm: Color verde, el más brillante de todos, muy visible y sensible para la vista
•650nm: Color rojo, más difícil de ver que los otros.
•880nm: Color infrarrojo (IR),  invisible para el ojo humano.


Los punteros láser se venden en varios colores distintos: rojo y verde, son los más habituales, pero también se encuentran en azul, violeta o amarillo/naranja.

Las potencias de salida van desde 1mW (milivatio) hasta los 2 vatios, o incluso más.

A la luz del día, el ojo humano es incapaz de detectar el haz de luz que sale del puntero láser. Ese haz que suele tener 1 milímetro de diámetro, si que es perfectamente visible de noche y lógicamente será más notorio cuanto mayor sea su potencia de salida, llegando el haz a tener un recorrido de más de 5 kilómetros. Otra cosa importante a tener en cuenta es que el ojo humano es más sensible a bajos niveles en el espectro de la región del verde (con longitudes de onda de 520 a 570 nanómetros). Sensibilidad que decrece con las longitudes de onda que van del rojo al azul. Por lo tanto si comparamos punteros láser de la misma potencia, siempre será más visible el haz verde que el de los otros dos colores.


Así que la primera cuestión que debemos plantearnos a la hora de decidir el color de un puntero, es ¿para qué lo vamos a usar?

-Para presentaciones o conferencias, el típico puntero láser rojo con potencias de 1 a 5mW (milivatios) será más que suficiente, además de ser los más económicos.

-Si lo necesitamos para un uso conjunto entre presentaciones o conferencias y señalar ocasionalmente estrellas en el cielo u objetos lejanos, es más conveniente un láser verde con potencias de 20 o 50mW (milivatios).

-Para uso específico en astronomía, visión nocturna o como ayuda a la fotografía nocturna, debemos elegir un láser verde con más potencia, por ejemplo 200mW. Por la noche y dependiendo de las condiciones atmosféricas, su haz de luz tendrá una longitud de más de 3 kilómetros de distancia.

-Si queremos experimentar con el quemado de objetos, el verde es el menos indicado por su forma constructiva y tendremos que elegir uno rojo de 200 a 300mW o uno azul de 1 o 2 W, de potencia.


Potencia.

Este es un factor clave en los punteros, ya que dependiendo del color elegido, necesitaremos más o menos potencia, según el uso que le queramos dar.

El milivatio, abreviado en inglés (mW), es un submúltiplo de la unidad de potencia del Sistema Internacional de Unidades, conocida como vatio o watt y cuyo símbolo es W.

La potencia de salida eléctrica de los aparatos eléctricos se expresa en vatios, o si son de menor potencia como en la mayoría de punteros láser, se usa su submúltiplo el milivatio que equivale a la milésima parte del vatio.

Es decir, un puntero láser de 200mW de potencia es lo mismo que 0,2W. No confundir mW (milivatios) con MW (megavatios).

Un puntero rojo de 200-300mW de potencia es ideal para quemar cosas y su haz de luz, visible cientos de metros.  Suelen permitir un uso continuado de un par de minutos, tras 15 segundos de apagado.

Sin embargo, un puntero verde con 50mW reales tiene más luminosidad que un puntero rojo de 200mw, el haz es más nítido y llega más lejos. Uno verde de 200mW es comparable en intensidad a uno azul de 1W. Para el guiado de telescopios se recomienda potencias de 200mW o mayores, llegando a tener el haz, una longitud de más de 3 km.

Los punteros azules suelen ser de 1W o 2W de potencia, con lo que podremos quemar casi todo tipo de cosas y su haz llegar a distancias de 5 kilómetros.

Los infrarrojos de potencias menores de 500mW pueden quemar fácilmente plásticos y objetos negros; con potencias de 1W ó 2W pueden quemar casi de todo y con 3W pueden llegar a prender fuego en ciertas cosas como cartón.

Los violetas con más de 100mW ya permiten quemar cosas si se enfoca a la perfección al objeto y se está a una distancia relativamente corta, es decir, de 5 a 20 cm. y si apuntamos a algo fosforescente podemos hacer que coja mucho más brillo.

Clasificación de los Láseres.

Los productos láser, teniendo en cuenta la longitud de onda, el contenido energético y las características del impulso de un haz de láser, se clasifican en las siguientes clases:

Clase 1.- son los productos láser seguros en todas las condiciones de utilización razonablemente previsibles, donde la energía radiante del haz láser accesible (la emisión accesible) siempre está por debajo o igual al valor de máxima exposición permisible. Por lo tanto, para un láser de clase 1, la potencia de salida está por debajo del nivel en que se cree ocurra un daño en el ojo. Una exposición al haz de un láser de clase 1 no dará lugar a lesiones en los ojos. Láseres de la clase 1 por lo tanto pueden ser considerados seguros. Sin embargo, productos láser de clase 1 pueden contener sistemas de láser de una clase más alta, pero tienen suficientes medidas de control para asegurar que el acceso al haz no es razonablemente probable durante el uso normal del sistema. Ejemplos de dichos productos son las impresoras láser y los reproductores de disco compacto, (CD, DVD, Blu Ray, etc.)
Clase 1M   Láseres de clase de 1 M son productos que producen un haz altamente divergente o un punto de gran diámetro. Por lo tanto, sólo una pequeña parte de todo el haz láser puede entrar en el ojo. Sin embargo, estos productos láser pueden ser perjudiciales para el ojo si el haz es visto con instrumentos ópticos de aumento. Algunos de los láseres utilizados para sistemas de comunicación de fibra óptica son productos láser de la clase 1 M

Clase 2.- son los productos láser que emiten radiación visible en el intervalo de longitudes de onda entre 400 y 700nm, (nanómetros).   La protección ocular se consigue normalmente apartando el ojo, incluido el reflejo palpebral, (cierre instintivo de los párpados), no obstante, se deben tomar precauciones para evitar la visión continua directa del haz.   Láseres de la clase 2 se limitan a una potencia de salida máxima de 1mW o milésima parte de un vatio (abreviado mW).  Una persona que reciba la exposición en los ojos de un haz de láser de clase 2, ya sea accidental o como resultado de una acción deliberada de otra persona (mal uso), estarán protegidos de lesiones por la propia respuesta de aversión natural. Se trata de una reacción natural involuntaria que provoca al individuo a parpadear y evitar con su cabeza, de tal modo que corta la exposición a los ojos. Exposición repetida o deliberada del rayo láser puede no ser segura.  Algunos punteros láser y escáneres de código de barras son productos láser de clase 2.

Clase 2M.-  Láseres de clase 2 M son productos que producen un haz altamente divergente o un punto de gran diámetro en el rango 400 a 700nm de longitud de onda. Por lo tanto, sólo una pequeña parte de todo el haz láser puede entrar en el ojo y éste se limita a 1mW, similar a un producto láser de clase 2. Sin embargo, estos productos pueden ser nocivos para el ojo si el punto es visto con instrumentos ópticos de aumento o durante largos períodos de tiempo. Algunos láseres usados para aplicaciones de ingeniería civil, tales como instrumentos de nivel y orientación son productor láseres de clase 2 M.

Clase 3A.- Productos láser que son seguros para la visión con el ojo desnudo. Son dispositivos de potencia mayores que la clase 1 y clase 2 y tienen una potencia de salida máxima de 5mW. .Para la emisión láser en el intervalo de longitudes de onda comprendido entre 400nm y 700nm, la protección ocular se consigue por las respuestas consistentes en apartar los ojos, incluido el reflejo palpebral. Para otras longitudes de onda, el riesgo para el ojo desnudo no es mayor que para los productos láser de clase 1. La visión directa en el haz para productos láser de clase 3A con ayuda de instrumentos ópticos (por ejemplo, prismáticos binoculares, telescopios, microscopios) puede ser peligrosa. En Reino Unido, la clase 3A está clasificada como 3R.

La clase 3 (en número romanos) en el estándar americano, no tiene los criterios de irradiancia de la clase 3A previamente especificada en el estándar británico. Por lo tanto, un puntero de láser americano Clase IIIA correctamente clasificado se habría convertido en dispositivo de clase 3B cuando fuera clasificado según el estándar británico. El uso de números romanos debe indicar que el producto ha sido clasificado de acuerdo con el estándar americano. En la práctica, ejemplos ocurren cuando una etiqueta 3A inadecuada ha sido sustituida para el sello de la IIIA. Todos los productos de láser IIIA americano serán clase 3R bajo el estándar británico.

Clase 3B.- Productos láser cuya visión directa en el haz es siempre peligrosa. La visión de reflexiones difusas es normalmente segura.  Láseres de clase 3B tienen una potencia de salida mayor de 5mW y máxima de 500mW (medio vatio). Láseres de clase 3B tienen suficiente potencia para causar una lesión en el ojo, por visión directa del punto y por reflexiones. Cuanto mayor sea la potencia de salida del dispositivo, mayor es el riesgo de lesiones. Por lo tanto, láseres de clase 3B se consideran peligrosos para el ojo. Sin embargo, la extensión y la gravedad de cualquier lesión ocular derivada de una exposición al haz de un láser de clase 3B dependen de varios factores incluyendo la potencia radiante que entra en el ojo y la duración de la exposición. Ejemplos de productos de clase 3B incluyen láseres usados para tratamientos de fisioterapia y muchos láseres de investigación.

Clase 4.- Son productos láser de gran potencia susceptibles de producir reflexiones difusas peligrosas, la visión directa siempre es peligrosa. Pueden causar daños sobre la piel y pueden constituir, también, un peligro de incendio. Su utilización precisa extrema precaución. Láseres de la clase 4 tienen una potencia de salida superior a 500mW (medio vatio). No existe ninguna restricción superior en potencia. Láseres de clase 4 son capaces de causar lesiones en los ojos y la piel y también presentan un peligro de incendio si se usan potencias de salida lo suficientemente altas. Láseres usados para muchas pantallas láser, cirugía láser y corte de metales suelen ser productos de clase 4.

El Instituto Nacional de Consumo advierte:

La utilización de los sistemas láser de la clase 3A, 3B y 4 pueden representar un riesgo no solamente para el usuario, sino para otras personas situadas a una distancia considerable.

Debido a este peligro potencial, solamente aquellas personas que hayan recibido formación hasta un nivel apropiado deberían recibir autorización para ejercer el control de tales sistemas.

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